En una época donde las redes sociales dominan el mundo, la comunidad gay encontró una aplicación ícono para conversar y conocerse: Grindr. Ahí comenzaría una larga historia de amor/odio entre vaivenes de sexo rápido y relaciones más serias, entre lo virtual y lo real, entre nudes y citas concretas. En este capítulo revisamos, junto a @drilen, @kmonsalva y @sr._jamesm_, nuestras experiencias utilizando esta aplicación y qué pensamos del sexo express, del "conociendo en buena", del sexo (presencial o por escrito) en tiempos de cuarentena y de la terrible transformación de una app de citas en un plataforma invadida por heteros, comercio en línea y el micro-tráfico.