He pasado en mi vida por tiempos de prosperidad y tiempos de sequía, y en esos tiempos difíciles he visto la mano de Dios proveer y bendecir nuestras vidas para que nunca nos faltase nada. Te confieso algo. Es en esos tiempos de dureza que mi relación con Dios se fortaleció aun mas. Dios me enseño a depender de El y confiar plenamente en su misericordia sin limites.