Quizá estás luchando contra algunos de los pecados d y sientes que estás perdiendo la batalla. Pero, ¿sabes cómo puedes hacer morir esas ataduras en ti? Sencillamente quita tus ojos de ellas. Deja de prestarles tu atención, deja de magnificarlas, y en lugar de eso, actúa como si fueses libre, porque en verdad lo eres