Nosotros, sólo nosotros somos los seres que buscamos sentido a la vida. Pero no lo hallaremos a menos que nos abramos a una dimensión profunda, a menos que todo lo que vivimos, experimentamos, obramos, elaboramos, esté impregnado de la confianza en algo que no nace de nosotros mismos.
A continuación se presenta una explicación que representa las diferentes estadios del amor manifestado en los niveles que representa al ser humano.
- AMOR EROS: amor completamente sexual, atracción física, frases como “Te deseo“. Es la puerta ala entrada del amor, el enamoramiento es bioquímico, tu cerebro te lleva a elegir a la persona indicada para procrear. En este amor no hay libertad, predomina el instinto.
- AMOR EGO: Amor que se basa en el placer (psicología individualista) el hombre se rige por el poder, queremos hacer mas. Frase como “te necesito“. Predominan los caprichos de la mente, aun no hay razonamiento aunque haya psique, no hay libertad.
- AMOR FILIAL: amor del núcleo familiar, que des pues se va a lo social, amigos cercanos. Frase “me necesitas“. Aquí comienza el amor y la libertad porque nos comenzamos a preguntar al otro ¿Cómo esta? ¿Qué necesitas?Apoyo moral, nosotros decidimos salir ayudar, pero no hay libertad plena porque estamos condicionados por reglas.
- AMOR AGAPE: amor sublime y perfecto, el que somos capaz de salir en busca del oro, de manera responsable, es la entrega sin esperar nada a cambio, o rige la trascendencia. Podemos transcender atraes de los valores, de las vivencias, el amor no es sacrificio es entrega.
- BIOS: significa Vida.
- PSIQUE: significa alma o mente humana.
- SOCIAL: Relación con las personas, sociedad.
- EXISTENCIAL: De la existencia, especialmente humana, o relacionado con ella..
Dios es Amor. Anhelando alcanzar la Unión con Él, debemos también transformarnos en Amor, en conciencias que permanecen en el estado inalterable del Amor Divino. Sólo entonces estaremos entre aquellos discípulos de Dios a los que Él recibe en Sí Mismo después de haberles enseñado otras cosas. El Amor es una condición indispensable para el avance en el Camino Recto hacia Él.