Muchas veces sentimos que echamos a perder todo lo que Dios nos ha dado, pero cometemos el error de pensar que Dios necesita ayuda para llevar a cabo su obra en nuestras vidas. ¿Podrías traer aquello que has echado a perder para que Dios lo restaure de nuevo? En la Biblia vemos como Dios nos llama a ser transformados, tal como el barro que es moldeado por el alfarero, tomando el tiempo necesario hasta lograr su objetivo en nuestras vidas, y dejando que las temporadas hagan lo suyo (Jeremías 18.4). ¿Estás dispuesto a que Dios trabaje en ti? Pues todos somos obra de sus manos. No te pierdas este nuevo episodio, también disponible en nuestro canal de YouTube.