El tren de la vida no se detiene, es una ruta llena de estaciones, algunas nos conducen a sitios muy emocionantes; En ocaciones llegamos a sitios hermosos, en otras, llegamos a lugares desiertos, soledad, tristeza; Así es la ruta de la vida, así es el camino de Dios para cada hombre y mujer, sin excepción; Ahora, cuando Dios nos creo, nos hizo vencedores, fuimos diseñados para alcanzar su propósito, cada unas de esas etapas nos llevan a conocer las maravillas de Dios para encontrarnos con Él, y saber quienes somos en Él, su deseo es que en cada estación podamos experimentar su amor, su paz, su paternidad, y ser hallado en Él; Dios tuvo, tiene y tendrá el control de cada situación que afrontemos en la vida; ¿En que estaciones estás tu?...