Dios nos puede usar para ayudar y bendecir a los demás. Sin embargo, muchas veces en nuestra vida, esto no sucede con mucha frecuencia por el simple echo de que no nos damos prisa en ayudar a las personas a nuestro alrededor.
Cuando medito en el Segundo Misterio del Santo Rosario (La Visitación De La Virgen María A Su Prima Santa Isabel), las Sagradas Escrituras me invitan a imitar la disponibilidad de la Virgen Maria para ayudar a los demás.
En ese pasaje podemos ver que María se da prisa para ayudar durante el embarazo de su prima Isabel, a pesar de que ella (María) también esta embarazada en el momento.
Ojalá y ese pasaje nos ayude a…