Tener una buena idea no garantiza que vayas a triunfar en el mundo del emprendimiento. Las ideas normalmente son buenas y las mejores del mundo hasta cuando salen de tu cabeza a la realidad. Las duras condiciones del mercado hacen que tu idea valga nada. Nunca pongas todas tus esperanzas en la idea, lo importante no es la idea sino la forma en que la ejecutas. No olvides que toda idea debe ir cambiando en el tiempo de tal forma que permita pivotar la empresa hacia donde el mercado quiere.