¿Es posible educar con cariño pero con firmeza a la vez?
Rotundamente siiiiiii! Y la respuesta la tiene la disciplina positiva. La disciplina positiva permite a los padres desarrollar un mejor vínculo y relación con sus hijos, crea confianza, fomenta el respeto en las relaciones y refuerza y anima a los niños, el desarrollo de habilidades importantes para la vida como lo son las de capacidad, amor propio, poder e influencia en la propia vida. Una disciplina que sirve para todos!
Sofia Hales, Psicologa clínica nos va a explicar cómo hacerlo y no morir en el intento.