Listen

Description

Este mes, nuestra invitada fue Alicia Zemelman, que llegó a la Fundación con más dudas que certezas… y con las púas paradas, como buen puercoespín.
Pero se quedó. Escuchó. Rió.
Y hoy no solo pide abrazos, sino que se atreve a decir que a los 90 también se puede cambiar.
Un testimonio que nos recordó que nunca es tarde para abrir otro capítulo.