Hablando del polémico caso que fue la liberación de la señorita Hoffman, que sí fue un tanto agresiva la forma, pero no hay que dejar de lado el innegable hecho de que cometió no uno, si no varios delitos, así que la señorita Hoffman, de ninguna manera fue una víctima inocente, fue presa de sus propias acciones. Ser blanco y privilegiado no te hace inmune de la cárcel (al menos no en todos los casos) así que, si eres de los que defiende a la señorita Hoffman, por favor, ten dignidad y pasa de largo el tema, no defiendas lo indefendible.