Para comenzar este camino del despertar de conciencia creo que el primer paso, el más básico y a la vez más iluminador que debemos asumir es que en nosotros y solo en nosotros mismos radica el poder de trasformar nuestro mundo. El otro no existe, todo soy yo. El poder está dentro de mí, lo tengo yo y lo manejo yo. ¡Bienvenido!