Seguimos desmenuzando un tema que incomoda, pero que urge conversar: la masculinidad.En esta segunda parte vamos más allá del discurso fácil y nos enfrentamos cara a cara con preguntas que muchas veces evitamos:¿Se puede construir una masculinidad más humana, más libre, más auténtica?Aquí no venimos a dar respuestas cómodas.Venimos a incomodar lo suficiente para pensar distinto.