Cuando Dios, por amor, dio a su Hijo a este mundo, estaba dándonos el maravilloso regalo de la verdad, único medio a través del cual podemos llegar a ser libres (lee Juan 8:32). Como Jesús es la verdad, ahora por él sabemos cómo es Dios, qué piensa de nosotros y cuáles son sus planes para salvarnos. Por Jesús, sabemos que Dios nos ve como sus hijos, que él es una realidad espiritual y que tiene planes de dar parte en su Reino a sus hijos fieles.