En los últimos episodios, la historia de las cuaresmas nos ha hecho descubrir el plan amoroso de Dios para el ser humano. Dios tiene reservado para cada uno de nosotros un momento de conversión, de transformación, una temporada de pruebas y cambios que nos ayudarán a purificarnos. Dios nos tiene reservado un momento de sanación, un período terapéutico, en el cual nos educa, nos corrige, nos infunde su gracia y nos vuelve hombres nuevos.
Pero no todo depende de Dios. Él cuenta con nuestro consentimiento. Dios quiere trabajar en nuestras almas, laborar en nuestro espíritu. Nosotros debemos “laborar con” Él, co-laborar con Él. Hasta que todo sea recapitulado en Él, es decir, hasta que todo tenga a Cristo por cabeza. Hasta que “Dios sea todo en todos”, como dice San Pablo en 1Co 15, 28.
Pero ¿quién es Dios? ¿Lo conocemos realmente? ¿Cómo conocerlo?
Para profundizar en ese tema, te quiero invitar a reflexionar sobre el pasaje de 1Jn 4, 8. Prepara tu Biblia y tu cuaderno de estudios porque estoy seguro de que, después de este breve estudio bíblico, conocerás un poco más de Dios y desearás amarlo aún más.
Yo soy Ricardo Braz y te doy la bienvenida a más un episodio de la “Cuaresma con la Biblia”.