En la meditación de hoy, vamos a hablar sobre cómo debe ser el ayuno y descubrir cuál es el ayuno que Dios quiere de nosotros.
Hoy vamos a reflexionar sobre la mortificación y sobre una práctica muy concreta de mortificación, el ayuno. ¿Cómo la Palabra de Dios nos puede iluminar esa práctica? Te invito a que prepares tu Biblia en Romanos 6, 4-5, que ya tengas abierto tu cuaderno de apuntes, que me acompañes hasta al final en más un episodio de la serie “Cuaresma con la Biblia”.