La vida es el viaje, no el destino. Si estamos convencidos de que lo que hemos pasado en este planeta es bueno, no deberíamos tener problema alguno para aceptar lo que nos venga, sin embargo, hay ocasiones en las que no todo nos cae bien. La cruda suele ser ese momento molesto en el que el entorno se vuelve en nuestra contra. Acompáñenos a desvelar aquello que nos pone de cabeza.