Juan 5.1-20
El hombre que yacía en el estanque de Betesda representa a millares de millares de seres humanos, cuya vida transcurre sin el más mínimo vestigio de esperanza, personas que nacen y mueren en la más paupérrima pobreza, o bajo la más cruel opresión y no reciben ninguna de las muchas bendiciones y abundantes beneficios que disfrutamos a diario nosotros. Qué triste, entonces, que aquellos que más poseemos no abundemos en acciones de gratitud hacia el Dios que ha sido tan generoso para con nosotros.