¿Dios ha cambiado de opinión respecto a
sus propósitos, a su voluntad, a su Palabra? ¿Cómo puede nuestro conocimiento
de la inmutabilidad de Dios y su Palabra ayudarnos a discernir si nuestro
conocimiento de Dios y la manera como vivimos nuestra vida cristiana se ha
apartado de la verdad bíblica?