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Jesucristo es el Buen Pastor que entrega la vida por sus ovejas. El Evangelio de San Juan (10, 27-30), proclamado en este IV Domingo de Pascua, nos revela la opción radical que tomó Jesús al dar su vida por la redención de la humanidad. El sacerdote del tercer milenio, impulsado por el ejemplo de Cristo Buen Pastor, es llamado a vivir en medio de los retos del mundo actual, con fe y santa audacia. Destaco algunas actitudes que han de estar presentes en el pastor del tercer milenio:

Constructor de comunión. La Iglesia es comunión, es "un pueblo cuya unidad deriva de la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (San Cipriano). El ministerio sacerdotal por ser una "radical forma comunitaria" solamente puede ser ejercitado en la comunión (PDV 17). La unidad con el Santo Padre y con el Obispo es la primera dimensión de esta comunión, pero el sacerdote es también creador de comunión en el clero diocesano. Todos los sacerdotes de la Iglesia Particular participan del único sacerdocio de Cristo Pastor y esta unión sacerdotal se manifiesta en relaciones interpersonales llenas de caridad y de ayuda recíproca. El sacerdote además edifica la comunión con el pueblo de Dios, al ser llamado a acoger con gratitud y a conducir hacia la comunión los diversos carismas presentes en su parroquia que son dones del Espíritu Santo para la Iglesia.

Sinodalidad. "Sabemos que el mundo actual necesita urgentemente la fraternidad. Sin darse cuenta, anhela encontrarse con Jesús. Pero, ¿cómo podemos hacer que se produzca este encuentro? Necesitamos escuchar al Espíritu junto con todo el Pueblo de Dios, para renovar nuestra fe y encontrar nuevas formas y lenguajes para compartir el Evangelio con nuestros hermanos y hermanas. El proceso sinodal que nos propone el Papa Francisco tiene precisamente este objetivo: ponerse en marcha juntos, en una escucha recíproca, compartiendo ideas y proyectos, para mostrar el verdadero rostro de la Iglesia: una 'casa' hospitalaria, de puertas abiertas, habitada por el Señor y animada por relaciones fraternas". Por eso "Hagan todo lo posible para que este camino se base en la escucha y la vivencia de la Palabra de Dios" y "Esforcémonos para que este camino se caracterice por la escucha y la aceptación mutuas" (Carta a los sacerdotes sobre el camino sinodal, 19/03/2022).