“Nicaragua no te distraigas por los cantos de sirenas, por las voces altisonantes, por el ruido de la superficialidad”, dijo Monseñor Rolando Alvarez, en su homilía el primer domingo del tiempo de Adviento, 29 de noviembre, en la Iglesia Catedral San Pedro de Matagalpa, donde además aseguró que Nicaragua entra en Adviento, en espera, porque tiempos mejores vendrán para todos.
Aquí el mensaje:
“Nicaragua, no te distraigas por los cantos de sirena, por las voces altisonantes, por el ruido, la superficialidad. En Nicaragua hay mucha confusión todavía y pareciera que algunos se encargan de crear aún más. Sin embargo, el pueblo debe estar atento, alerta, vigilante, no perder de vista en ningún momento que el gran fin, la gran finalidad es una Nueva Nicaragua que es total y completamente posible. No lo dudemos. No se angustien, no pierdan en ningún momento la certeza y seguridad que Dios va con nosotros llevando la embarcación de nuestra historia patria”.
“No nos distraigamos, esperemos y trabajemos por lograr esa Nicaragua con visión de nación, donde juntos como hermanos, unos y otros, todos juntos como hermanos, con hombres y mujeres honestos y capaces, sin ambiciones, construyamos unidos, un país institucional, en el marco de la ley constitucional, donde se superen las visiones miopes, corto placistas, inmediatistas, parciales, sesgadas, grupales y partidarias. Pensemos como nación”.
“Nicaragua toda entra en Adviento, en espera porque tiempos mejores vendrán para todos. Por éso hoy gritamos con fuerza, convicción y seguridad: Ven Señor Jesús”.