Listen

Description

Impartido por nuestro hno. Jesús Morales. Jesús no vino a la tierra a vivir como un rey. Vino para llevar el pecado y los pesares del mundo, para que nosotros pudiéramos disfrutar el gozo eterno con Él. El regocijo de Jesús no nacía en la satisfacción de sus sentidos, aunque sin duda él se deleitaba con una comida agradable y con una buena noche de descanso. Su regocijo nacía de saber que estaba cumpliendo el propósito de dar su vida por los pecadores. Había venido a la tierra a rescatar lo que se había perdido, sabía que el precio del rescate era el dolor, el sufrimiento y finalmente, la muerte.