La culpa se caracteriza por ser una sensación muy desagradable con respecto a uno mismo y por lo general es debido a exagerar y aferrarnos a nuestros malos hábitos como si fueran nuestro yo, como si fueran parte intrínseca de nosotros mismos: es decir, como si fuéramos una persona mala, incapaz, impura, insuficiente de manera inherente.
En realidad, nadie es así.
:)