La prisa es un gran enemigo de nuestra vida, en la actualidad muchas personas no saben cómo mantenerse emocionalmente sanos y espiritualmente vivos.
Pero Jesús nos enseña a amar lento y a caminar con calma.
Cuando aprendes a detenerte y hacer las pausas correctas comienzas a disfrutar la vida en toda su plenitud.
Disfruta la segunda parte de esta serie, será de gran bendición!!