El primer fruto o evidencia de conocer a Dios íntimamente es el amor. Un amor genuino e incondicional.
Sobre esto meditamos hoy.
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
Gálatas 5:22-23