—Yo creo que los verdaderos monstruos de este mundo somos los humanos, que cada día somos más y siempre estamos atacando al planeta. Creo que todos estos artrópodos y otros pequeños seres que nos rodean se limitan a llenarlo de belleza. Como decía Dioscórides, «las partes de cualquier animal todas sirven para infinitas cosas, salvo aquellas del hombre que para ninguna útil son buenas sino para mil maldades y hechicerías».