SERIE: LA FAMILIA CRISTIANA
5 CONFERENCIAS
SALMO 128:1-6
Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.
Sal 128:2 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.
Sal 128:3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
Sal 128:4 He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.
Sal 128:5 Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
Sal 128:6 Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.
EL SALMO 128: EL SALMO ES COMO UN CANTO DE ACCION DE GRACIAS
Junto con el 127, este Salmo enfatiza la familia donde la piedad trae estabilidad y paz. Hay una progresión del individuo a la familia y a la nación. Se desarrolla una idea semejante a la del Salmo 112. Lutero llamó a este Salmo una canción de bodas para bendecir al matrimonio.
1. El individuo bendecido, vv. 1, 2
Se destacan tres características de la persona bendecida: teme a Dios, anda en sus caminos (v. 1) y trabaja (v. 2). Nos hace recordar el Salmo 1; Dios quiere que el ser humano sea feliz, que tenga trabajo y que disfrute de lo que gana. Nótese el cambio a la segunda persona en el v. 2, cambio que es común en los salmos.
2. La familia bendecida, vv. 3, 4
En la enseñanza de los sabios del AT, un hogar próspero y feliz es una de las mayores bendiciones del ser humano. Aquí los hijos se comparan con brotes de olivo, en el salmo 127:4, con flechas. El olivo es símbolo de vitalidad y permanencia.
3. Todo el pueblo bendecido, vv. 5, 6
En la visión del AT no se puede separar la bendición del individuo y de la familia de la bendición de todo el pueblo de Dios. El shalom H7965 incluye el bienestar de los tres y de todos en relación armoniosa. El Salmo hace claro que la bendición de la familia y del pueblo es un don de Dios.