SERIE: LA ESPERANZA EN EL CRISTIANO
6 CONFERENCIAS
3 FIRMES EN LA ESPERANZA
EFESIOS 4:1-4
Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados,
Efe 4:2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,
Efe 4:3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;
Efe 4:4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;
Al mencionar de nuevo su encarcelamiento, Pablo recordó con ternura a los creyentes a los creyentes en Éfeso que “andar” con fidelidad en la vida cristiana puede resultar costoso y que él había pagado un alto precio en su vida personal a causa de su obediencia al Señor. La noción de “andar” se emplea con frecuencia en el NT para aludir a la conducta diaria.
“Digno” trasmite la idea de vivir conforme a la posición que uno tiene en Cristo.
La Humildad es una virtud cristiana más fundamental, y es la cualidad del carácter que Dios manda en la primera bienaventuranza.
La Mansedumbre es un producto inevitable de la humildad y se refiere a un espíritu tranquilo con emociones y mente bajo su control.
La Paciencia, es producto de la humildad y la mansedumbre.
Soportándoos…los unos a los otros, la humildad, la mansedumbre y la paciencia se reflejan en un amor benévolo y aguantador a los demás que se expresa de forma continua e incondicional, esto hace que el cristiano lleno del Espíritu Santo sea llevado a la unidad del Espíritu, forma parte de un cuerpo, que es la iglesia y tenga Esperanza. Este es el juramento y la promesa de herencia eterna que es dada a cada creyente y sellada en cada creyente por el Espíritu Santo.