El apóstol Pablo ¿Cómo iba a defenderse él y el evangelio que predicaba sin parecer orgulloso?
En lugar de negar las acusaciones de los falsos apóstoles sobre ser débil e imperfecto, las acepto. El apóstol declaro que la verdad incalculable del
evangelio estaba en un recipiente humilde. De hecho, sus debilidades, lejos de ser razones para rechazarlo, estaban entre sus más convincentes credenciales
apostólicas. Para expresarlo utilizo la analogía de un tesoro precioso guardado en vasos de barro (2Co. 4 7-15)
Como todos los predicadores y todos los creyentes, las imperfecciones de Pablo contrastan fuertemente con la gloria resplandeciente del evangelio. Pero si
Dios no pudiera usar personas imperfectas, no habría personas en el ministerio.
Puesto que no hay personas sin pecado, Dios escoge sus ministros entre los humanos caídos, débiles e imperfectos.
La
humildad y debilidad de Pablo no lo paralizaron ni destruyeron, sino que lo
fortalecieron. Paradójicamente, encontró aliento en su fragilidad, porque por
el poder de Dios fluía sin obstáculos a través de él. La evaluación franca de
sus limitaciones espirituales era su más grande activo, y estaba lejos de ser
un impedimento para su ministerio.
¿Qué
SUFRIO PABLO?
2 Cor. 6:4-5; 1 Cor. 4:11)
· Tribulaciones
* Necesidades
· Angustias
· Azotes
· Cárceles
· Tumultos
· Trabajos
· Desvelos
· Ayunos
· hambre
· sed
· desnudez
· ser tratado con rudeza y no tener casa
Además de todo esto llevaba consigo la preocupación por todas las iglesias. Aun así, a pesar de todo su sufrimiento, había un aura de confianza en este siervo noble del Señor, pues aunque carecía de fuerza, el poder de Dios fluía a través de él.