En “¡No la arranques todavía!”, reflexionamos sobre la parábola del trigo y la cizaña en el Evangelio de Mateo 13 y la pregunta que inquieta a muchos: si Dios es justo, ¿por qué el mal sigue creciendo? Descubrimos que la paciencia de Dios no es indiferencia, sino parte de Su propósito redentor mientras el Reino avanza en un mundo mezclado. Este mensaje nos llama a vivir como hijos del Reino, creciendo con identidad y fruto, mientras esperamos la siega final que solo Él puede ejecutar.