Al estar expuestos a falsas enseñanzas lo que nos genera es ambición religiosa, yo quiero autos, dinero, casas, viajes etc. Pero al estar expuesto a la palabra de Dios, viene la fe, esa fe que no es una fuerza, es ese ingrediente regalado por Dios para que yo un redimido por su sacrificio en la cruz pueda hacer su voluntad.