Todo ser humano nace con cualidades y habilidades acorde a lo que será su vida, lo importante en este aspecto es saberlo desarrollar y reconocerlo. Es más fácil detectar los defectos porque son más evidentes; en cambio, los dones nos cuesta reconocerlos porque no los procesamos desde el ser y los dejamos fuera sin hacerlos internos y conscientes.
Los dones son personales y habrá que hacerlos conscientes para desarrollarlos adecuadamente y poder sacarles el mayor provecho propio y para los demás.