A menudo tomamos decisiones por conveniencia, buscamos de forma natural lo que nos conviene, lo que nos beneficia; en el entorno personal esto parece muy buena idea, el problema está en que muchas veces no sabemos realmente qué es lo que nos conviene. Afortunadamente Dios sí lo sabe. Escucha lo que Dios dice en su Palabra y que el Señor te bendiga.