Hoy es el tiempo para escuchar. Hoy es el día que tenemos la oportunidad más importante, la oportunidad de cambiar el rumbo de nuestra vida y el destino eterno. Nadie querría en su sano juicio elegir vivir estos ayes, y sin embargo, nuestras acciones y decisiones indican otra cosa. Dice la Biblia: “¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos?” Proverbios 23:29.