Es muy cierto que “los hubieran no existen”, pero aunque no podemos cambiar el pasado, sí podemos aprender del pasado.
Y qué privilegio tenemos de aprender del pasado de otros. Las enseñanzas de la Biblia tienen este potencial, porque “las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron”.
Aprendamos a no permitir que nada nos impida escuchar y obedecer la Palabra de Dios. Escucha esta meditación y deja que el Señor te hable.
Dios te bendiga.