-“¡Vamos a hacer “Cinito”!”
-“¿Quieres?“
¡Les decía a dos de mis hermanos mayores quienes manejaban “el proyector de
cine” en casa!
Dada mi edad, aunque más o menos sabía cómo hacerlo, mis papás no me permitían
utilizar el referido aparato color ladrillo, marca “Revere” con un sello que decía “US Chicago”.
¡Había otro negro más antiguo, de la marca “Kodak” que casi no se usaba!