…Hablar de anécdotas dentro del salón sería interminable.
Bromas que causaban risa a la mayoría de los condiscípulos; algunas “muy pesadas”, otras “creativas”. Entre éstas, indudablemente “se llevaría la palma” aquélla en la que se organizaban 8 estudiantes para simular una “competencia de remo”: dentro de un “supuesto bote de punta” se colocaban los 4 más fuertes (la cabeza erguida con los ojos mirando hacia al frente) cargando, sentados sobre sus espaldas y enlazando las piernas en sendos cuerpos, a los cuatros restantes. Tres de ellos apuntando hacia adelante, “simulando remar” (balanceándose vigorosamente hacia adelante y hacia atrás accionando un “remo imaginario”) mientras el cuarto sentado en posición contraria “marcaba, muy “serio” el ritmo”.