Todavía “no gastaba zapatos” cuando de escasos dos meses adquirí “asma” (comenté sobre ésto en otros “escritos”) Mis primeros recuerdos sobre el médico que me atendía en esas crisis son del Dr. Origel (+) en mi natal Córdoba, Ver. (principios de los 50’tas). Médico Homeópata que entregaba el medicamento en unos recipientes de madera con tapa sellada en donde iba escrito un número con tinta azul.
Fue hasta la adolescencia, gracias al continuo deporte y no abandonar la homeopatía, que casi desapareció ese padecimiento que por tantos años me tuvo maniatado, quedando ligeras huellas de un afección bronquial.