Recuerdo que de niño entre mis juegos preferidos estaba el ser
“locutor de radio”.
Para ello habilitaba mi “micrófono”
(uniendo un rollo vacío de papel sanitario, una de las cinta de los
“zapatos que gastaba” y en la punta le colocaba una pequeña bola de goma)
obteniendo así,
i un “envidiable” (micrófono) !.