Me recuerdo siendo muy pequeño sentado en “Nevelandia” en las piernas de una de mis hermanas (Chata o Maruca) quién le compraba al “papero” una bolsa de papas fritas que servía en un papel de cera sobre la mesa agregándole limón y salsa picante. (aunque no es de mi agrado, aún no se conocía por acá “la Valentina”).