Me agrada llegar a Fortín, Veracruz, a la oficina, bajo un techo de palma, donde encuentro a mi primo “Miguelín”, (como muchos familiares le decimos cariñosamente) dentro del “Museo Tatsugoro Estudio de Bonsái Miguel Ros”, (le puso ese nombre por Tatsugoro Matsumoto jardinero imperial en Tokio, quien trajo el “Bonsái” a México durante la última fase del “Porfiriato”. La fama de su trabajo le ganó ser contratado por el Presidente Porfirio Díaz para, entre otros menesteres, dar mantenimiento a los jardines del “Castillo de Chapultepec”...)