Ciudad que no para de temblar, con el puño en alto pides el silencio que queda vibrando en el recuerdo, hasta que la maldita rutina los vuelve a dejar en el olvido. El Tren Sin Pasajeros atraviesa tus escombros y recoge en el más amargo andén al superhéroe anónimo que vive para alimentar la esperanza de quienes buscan a alguien bajo el cemento.
Soy el Halcón Nocturno y esta noche no quiero olvidar.