Listen

Description

Un desierto es área determinada en una parte del planeta que comparte un clima, flora y fauna, conjunto de ecosistemas, de clima árido (seco) donde las precipitaciones son escasas – precipitaciones anuales de 100 mm a 200 mm – y las zonas polares, a pesar de ser zonas donde puede ser la precipitación mayor a la de un desierto, el hecho del frío hace que el agua se mantenga en estado sólido - hielo.

¡Es la precipitación lo que define a un desierto!

No tener una definición o concepto claro y exacto de nuestra tierra nos puede llevar a pensar como a mí me pasó con la definición de desierto que yo tenía en mi cabeza, que pensaba que era la correcta como también la de mi tierra interior, y cuando me encuentro con la realidad, me doy cuenta del abismo que me separa de la realidad, pero lo que más me preocupa es el abismo que me separa de Dios.

Y es que es el desierto la manera como Dios llama nuestra atención, trabaja en nuestro carácter (interior/terreno) y se desarrolla nuestra fe.

Lo hizo con Abraham, sacándolo de su tierra, José, vendido por sus hermanos, Moisés, 40 años de desierto, David, en la cueva cuando Saúl lo buscaba, y estoy seguro de que tú, como yo, estamos en algún desierto en este momento.

Preguntas que nos hacemos en el desierto:

1- ¿Cómo llegué hasta aquí?

2- ¿Qué voy a hacer aquí?

3- ¿Cuándo salgo de aquí?

¿Qué ídolos estoy sacrificando hoy?

Pureza moral por pornografía, deshonestidad

Decencia por falta de integridad

Familia por trabajo

Ética por dinero

Dios por viejos hábitos

Compasión por falta de perdón

Desobediencia por algo que no quiero soltar

Mirarme al espejo y ser quien está a cargo o abandonarme a Dios.

Matando el hambre por el ídolo, dejamos de alimentar la pasión por ese ídolo y empezamos a alimentar la relación con Dios.

Seguir a Jesús es mucho más que una sola decisión. A algunos cristianos les gusta contar el día en que fueron “salvados” al aceptar a Jesús, pero la vida cristiana no está completa en un día. En este mundo, la vida del cristiano es una batalla y una marcha; Dios nos llama a crecer en gracia y en conocimiento de él.

Ser cristianos para muchos puede ser ir, o, así como hoy, conectarse a un servicio de domingo, que puede durar 2 o máximo 3 horas, la semana tiene 168 horas. Lo que nos deja 166 horas para trabajar en nuestro interior, nuestras tierras y la mejor manera de hacerlo es amando, escuchando y sirviendo al prójimo.

¿Qué estás haciendo hoy?