Hoy el ojo va a estar puesto fundamentalmente en la casa iglesia y en todo lo que se desprende de la casa iglesia. Lo primero que tenemos que dejar en claro es que la Casa Iglesia como tal, no es un invento nuestro sino que tenemos un precedente apostólico que respalda nuestra manera de hacer iglesia. No la inventamos. No se nos ocurrió. Mucho menos es un descubrimiento personal o una revelación que tuvimos porque seamos muy lúcidos. Si no que sencillamente está en la Biblia.