Llegó el último episodio de Abril, y hoy nos vamos de lleno a lo que es protección energética. Claro, como siempre les hablo desde mi experiencia; desde lo que yo sé y puedo aportar. Ya saben que comenzamos hablando de que no tenemos por qué salvar a todo el mundo. Luego, de cuáles son los límites saludables, porque son importantes, para quién son, y cómo establecerlos. Finalmente, la semana pasada hablamos de que se puede decir “NO” desde el amor propio y por las demás personas.
Hemos estado hablando de diferentes cambios que podemos hacer en nuestra perspectiva, vida y relaciones, para proteger nuestra energía. Lo cual es importantísimo dentro del Trabajo Interno y la evolución de nuestro ser. Y hoy vamos a darle conclusión a este mes, aprendiendo la importancia de proteger nuestra energía con devoción y entrega. Además, te voy a estar compartiendo más maneras de proteger tu energía.
Nuestra energía es probablemente nuestro recurso más importante. No tan solo es un recurso, es lo que somos. Nuestra energía nos dice nuestro estado de ánimo, lo que estamos pensando, sintiendo, nuestros bloqueos, traumas, y también nuestra luz. Nuestra energía es lo que habla por nosotras antes de llegar a un sitio y luego de que nos vayamos. Nuestra energía es lo que comunica más allá de lo que podamos decir con palabras y gestos. Nuestra energía es la que conecta y atrae a nuestra tribu.