El niño vive ligero, vive de ilusiones, el niño sabe lo que quiere y lo consigue, porque no tiene miedo. Se divierte, sueña y crea. ¿Cuándo perdiste todo esto para convertirte en un adulto “realista” y mediocre? Tu realismo es subjetivo, está lleno de miedo y no funciona para la vida que dices que quieres.