La batalla arrecia en mi contra pero Dios es quien pelea mi batalla.
Mamá, Amiga, hermanas en la
Fe, no se rindan, no se cansen de orar por ustedes si sienten desmayar.
Clamen a Dios por nuevas fuerzas.
No cometan el error de que el
Coraje, la impotencia y las circunstancias presentes maten la fe, clamen a más no
Poder.
Dios nos dará la Victoria.