María Carolina de 28 años era amable y cariñosa, amante de los perros y la lasaña, de caracter fuerte como el resto de las mujeres en su familia. Habilidosa para los deportes, especialmente para el tenis, alta y fuerte, Caro jugaba de todo y ganaba trofeos que ponían por toda la casa. Le gustaba hacer feliz a la gente y confiar en la bondad de las personas. Era ingeniera comercial y tenía proyectos en las zonas rurales de Chile para el desarrollo de las comunidades. Vivía para ayudar y ser feliz: más de mil personas acompañaron a su familia como prueba de la huella que Caro dejó en ellxs. Conoce a Caro en voz de su sobrina/prima Camila: estudiante de leyes que no descansará hasta reformar el sistema chileno y seguir el legado de Caro.
Las autoridades en Chile dicen que fue un suicidio, su familia, en cambio, cuenta su historia para exigir justicia.
Retrato hecho por @birdie99