Que redunden, abunden y sobre abunden los abrazos de todos los tamaños, pintados de mil colores, reflejos de corazones sinceros y bien dispuestos que apoyan siempre, acompañan a cada rato y hacen falta cuando no estamos ahí, aunque desde cualquier lugar los brindamos y añoramos… que el futuro por venir nos devuelva unos cuantos y nos traiga muchos nuevos.