No hay cirugía plástica para la dignidad ni liposucción que elimine la mentira, no hay Botox que esconda la deshonra ni marca de ropa que cubra el descaro, no hay doctorados o títulos que concedan honorabilidad cuando ésta no es demostrada… al final, no hay cuenta de banco suficientemente grande que suplante la transparencia de la mirada y la honestidad de las palabras, y el amor incondicional que emana del corazón…